UCEL

Hoy nos reúne un acto académico de la mayor relevancia para la Universidad, en el que junto con la entrega de los diplomas, despedimos a los estudiantes y les damos la bienvenida a los nuevos egresados. Es un honor para mí dirigirles estas palabras para celebrar el logro de un proyecto institucional, el de haberles brindando herramientas que les permitan ingresar al mundo laboral con criterio y compromiso, y celebrar también un proyecto personal, el de cada uno de ustedes, fundado en el interés por formarse y por aprender cada vez más sobre la profesión en la cual se titulan. 

La mayoría de nosotros, desde pequeños, asistimos a la pregunta familiar y social de ¿qué seremos ser cuando seamos grandes? Más tarde o más temprano se nos formula, y vamos intentando responderla, pasando de ocurrentes respuestas infantiles a una elección profesional y de vida que nos definirá. Tal vez el día de hoy -en el que se gradúan- sea ese día al que dicha pregunta apuntaba. Pero uno puede verse tentado a creer que hoy, título en mano, dicha pregunta termina de ser contestada. Sin embargo, considerar a nuestro título como un fin es un error, ya que el haber alcanzado el privilegio de contar con un título profesional siempre es un medio, nunca un fin; un medio que les permitirá definir y decidir el lugar y el rol que asumirán en este mundo. Por ello la pregunta sobre ¿qué serás cuando seas grande?, hoy queda chica, dado que, ya egresados, resulta imperioso responder en el interior de la conciencia de cada uno y en el ejercicio diario de cada una de las profesiones que han elegido, preguntas sobre el sentido de sus elecciones. Esto es: ¿qué vas a hacer con tu título?; ¿para qué lo obtuviste?; ¿para qué lo usarás?; ¿al servicio de quién lo pondrás?; ¿cuáles serán los valores que te guiarán en el ejercicio de la profesión?

Pues bien, en las respuestas que cada uno dé a estos interrogantes radica el sentido profundo de la pregunta de la infancia. Espero que estas respuestas no sean auto-referenciales y autocomplacientes, que no apunten sólo a satisfacer necesidades y aspiraciones de desarrollo y de éxito personal, sino a atender y cargar con las necesidades de un mundo que cada vez más necesita de personas con mucha capacidad, pero también con mucho sentido de servicio, de respeto y de preocupación por el otro. La profesión es una oportunidad para servir. Y también para seguir aprendiendo, en un camino que nunca termina, mientras no termine la curiosidad y la inquietud que los guió a elegir su profesión.

Sean capaces de mirar la realidad que les rodea. Atrévanse a mirarla a los ojos, con agudeza, escudriñando causas y consecuencias. Sólo siendo agudos en la mirada podrán ser reales agentes de cambio. Desarrollen y cuiden la sensibilidad por el otro, por las necesidades humanas. Sean honestos con ustedes mismos y con los demás. Atrévanse a explorar fronteras. Anímense a recorrer caminos no transitados. Vayan donde nadie ha ido, donde los horizontes son inciertos, donde abundan las preguntas más que las respuestas cómodas y ya sabidas. No se detengan, sean protagonistas, sigan formándose y estudiando, compartan generosamente con la comunidad todos los recursos y herramientas que han obtenido en esta institución. Sean agentes de cambio en el entorno directo donde se desempeñen. Y regresen siempre a la Universidad, que tiene las puertas abiertas. Mis más sinceras felicitaciones por el logro obtenido, a ustedes, sus familias y seres queridos.

 

 

Está aquí: Home Noticias Elementos filtrados por fecha: Martes, 13 Noviembre 2018