UCEL

Comunicamos, con muchísimo dolor, el fallecimiento de la Obispo Emérita Nelly Ritchie, el pasado 22 de diciembre. Autoridades, docentes y no docentes acompañan en el sentimiento a sus familiares y allegados, y aprovechamos la ocasión para hacernos eco de las palabras del Obispo Américo Reyes.

“Profunda gratitud por la enorme tarea pastoral que desarrollara nuestra amada Nelly. Su figura ha sido y sigue siendo señera, para tantas y tantos que abrazamos la causa de Jesús el Cristo y su Reino de amor, paz y justicia. Su vida y ministerio estuvieron al servicio del diálogo ecuménico y religioso en busca de otro mundo posible. Y de una iglesia amorosa, hospitalaria y profética al servicio de nuestros pueblos.


“No le tengo miedo a la muerte
porque si llego a morirme en mi cruz
alguien me alumbra el sendero
y me abre al pórtico del reino de la luz.”

“Vamos hermano, crucemos
el valle oscuro y profundo del temor.
Asidos ya de su mano,
sembremos en el mundo por amor.”

Versos de Don F. Pagura


Dios le acompañó con su gracia y cariño y le seguirá acompañando con su buen cayado.

¡El Señor verdaderamente Resucitó! Su amor y su misericordia han vencido para siempre!

Abrazo fraterno/sororal.

Pastor Américo Jara Reyes
Obispo”

 

Ritchie, Nelly

Ritchie, Nelly

Nacida en 1946, en Dolavon, Chubut, de origen galés. Viviendo en Gaiman, participaba con su familia en la capilla galesa, de tradición congregacionalista. Con su hermana empieza a participar en la iglesia metodista, ya que el grupo galés era muy pequeño. Hace el secundario en Trelew, donde se recibe de maestra en el Colegio Nacional. No era fácil ni probable conseguir tarbajo de maestra, así que empieza a trabajar en una tienda. Responde a un llamado –del pastor Perrín– para ser voluntaria en la iglesia y se va a Trevelín, viviendo en casa de una tía, sin salario, aunque consigue trabajo prontamente y se queda unos meses trabajando con niños.  Con el pastorado de Straut en Neuquén, se anima a enrolarse en en el trabajo barrial de esa naciente iglesia de, mientra estudia trabajo social. Trabajan en cinco barrios de Neuquén, reuniendo a unos 200 niños.

 

Animada por el pastor Aldo Etchegoyen, superintendente de la Región Patagónica, junto con el pastor Perrín, empieza a pensar en la posibilidad de estudiar Teología, aunque tarda dos años en decidirse. Llega a Buenos Aires en 1973, desde esa pequeña ciudad del Chubut. Todavía no pensaba enm ser pastora, quería capacitarse en Biblia y ser trabnajadora social… Empieza a colaborar en la iglesia de Devoto, lo que le sirve de “cable a tierra” desde sus estudios de teología.

 

Estudia en ISDEDET hasta 1976, cuando por un intercambio de seminarios se va a Costa Rica, a completar estudios en el Seminario Bíblico Latinoamericano. La experiencia latinoamericana es impactante, con una “segunda conversión” como la que contaba el obispo Pagura en ese mismo sentido. Vuelve en 1977, cuando decide no vivir en el intyernado de ISEDET sino en la iglesia de Bernal, pasando años duros…

Estando en Bernal el obispo Pagura la llama para decirle que el Consejo de Ministerio y Designaciones la estaba proponiendo para ir a la Iglesia… también naciente, en Salta, con las dificultades de una sociedad cerrada muy tradicionalmente en el viejo catolicismo. A la vez dedica una parte de su tiempo a trabajar en CELADEC, la Comisión Evangélica Latinoamericana de Educación Cristiana, donde aprende a valorar lo pastoral como una tarea educativa.

 

Al segundo año de estar en Salta, la entonces Región Central de la Iglesia –que incluía a Salta y Tucumán-, la invita a ir a la iglesia de Cerro de las Rosas, en Córdoba, una congragación que la ayuda a crecer en muchos sentidos, con una gran capacidad de contención. Trabaja por esos años también en el Centro Ecuménico Cristiano de Córdoba, a cargo del Departamento de Estudios. Hasta que la Asamblea General de 1985 la designa como Superintendente de la Región Patagónica, con la dificultad y la riqueza de volver a “los pagos”. Pasa los dos primeros años en la zona del Valle del Chubut, y los dos siguientes en Carmen de Patagones.

 

Al finalizar ese período viaja por una beca de estudios a Inglaterra, en el Selly Oak College, para hombres y mujeres del Tercer Mundo, desde septiembre de 1989 a julio del 90. Y estando allí recibe la invitación a ser pastora en la ciudad de Rosario, donde pastorea las iglesias de Alberdi y Capitán Bermúdez. De allí pasa nuevamente a Córdoba, esta vez en la Iglesia Central, donde cumplía 7 años al ser elegida obispo.

 

Pero antes, mientras vivía en Capitán Bermúdez, la Asamblea General del año 89 la designa como delegada a la Asambla del Consejo  Mundial de Iglesias en Camberra, Australia. Allí la designan al Comité Central del CMI. Y de entre el Comité Central la eligen entre los 25 miembros del Comité Ejecutivo, y luego la eligen para ser una de las Vice Moderadoras del Comité, permaneciendo siete años en esa función. En ese tiempo acepta la invitación de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos para estudiar un doctorado, por extensión, en Ministerio desde la perspectiva femin ista.

 

Elegida obispo en la XVII Asamblea General de la IEMA en junio de 2001, muy marcada por el comienzo del siglo 21, con el lema “Serán mis testigos hasta lo último de la tierra”, de la “gran comisión” de Jesús según relata el fin del evangelio de Mateo. Reelecta obispo el 14 de agosto de 2005, durante la XIX Asamblea General. Y fue consagrada por los obispos eméritos Federico Pagura y Aldo Etchegoyen, entre otros líderes visitantes.

 

Un resumen de la entrevista hecha por  Daniel Favaro y Esteban Sabanes a EL ESTANDARTE EVANGELICO, Número especial por la XVII Asamblea General.

 

UCEL invita a toda la comunidad a participar de la despedida de año junto al coro de la institución. Asimismo se destaca la eventual participación del público al ritmo de villancicos para “cantar la Navidad". La entrada a dicho evento será libre y gratuita. ¡Los esperamos!

Entre los días 29/10 y 2/11 se llevó a cabo la décima edición del Concurso Nacional Universitario de Litigación Penal (CNULP), organizado por la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, a través del Equipo de Litigación Penal, la Cátedra de Litigación Penal y la Escuela de Graduados conjuntamente con el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP). Allí, la comitiva que representó a UCEL realizó un gran papel quedando en el puesto 14º, aunque lo más destacado fue la participación de la alumna Lucia Petricevich quien recibió el mejor puntaje de la competencia en Litigación.

El CNULP es una iniciativa impulsada por el INECIP en coordinación con Universidades Nacionales de distintos puntos del país desde el 2009, con el objetivo de forjar una adecuada relación entre la Universidad y las prácticas institucionales para generar efectiva transformación de los sistemas de administración de justicia nacionales.

Consiste en una competencia de simulacros de juicio orales conforme a sistemas penales adversariales, en la cual los equipos son evaluados en función de las técnicas de litigación que aplican. Los equipos con mejores resultados compiten en la final mediante un juicio por jurados conformado por ciudadanos y ciudadanas locales. Participan equipos de Facultades de Derecho del país y de América Latina. 

En la última Competencia Nacional Universitaria de Litigación Penal que se llevó a cabo en la Fac. de Derecho UNR, la alumna Lucia Petricevich participó junto a cinco compañeros, logrando dejar a UCEL en el puesto 14 entre más de 30 universidades nacionales e internacionales. Por otro lado, además del logro conjunto, Lucia obtuvo el mejor puntaje en Litigación de la competencia (10), quedando así en el primer puesto como mejor litigante entre más de 180 estudiantes.

“Celebro que UCEL participe en este tipo de competencias, ya que a los estudiantes nos aporta ricas experiencias, conocimientos y valores que nos ayudan a ser mejores profesionales el día de mañana", expresó Lucía. 

Luego, la estudiante añadió: "Yo ya no puedo participar más, debido a que el reglamento dice que el máximo permitido son dos competiciones pero seguiré apoyando al Equipo de Litigación de UCEL para que crezca y algún día, por qué no, dejemos a la Facultad en el puesto más alto".

"No quiero dejar de nombrar a Laura Ricardo, quien fue la creadora de todo esto y quien nos incentivó el año pasado a participar por primera vez. Estoy muy contenta con que la Facultad cuente con docentes dedicados y emprendedores”, concluyó.

Hoy nos reúne un acto académico de la mayor relevancia para la Universidad, en el que junto con la entrega de los diplomas, despedimos a los estudiantes y les damos la bienvenida a los nuevos egresados. Es un honor para mí dirigirles estas palabras para celebrar el logro de un proyecto institucional, el de haberles brindando herramientas que les permitan ingresar al mundo laboral con criterio y compromiso, y celebrar también un proyecto personal, el de cada uno de ustedes, fundado en el interés por formarse y por aprender cada vez más sobre la profesión en la cual se titulan. 

La mayoría de nosotros, desde pequeños, asistimos a la pregunta familiar y social de ¿qué seremos ser cuando seamos grandes? Más tarde o más temprano se nos formula, y vamos intentando responderla, pasando de ocurrentes respuestas infantiles a una elección profesional y de vida que nos definirá. Tal vez el día de hoy -en el que se gradúan- sea ese día al que dicha pregunta apuntaba. Pero uno puede verse tentado a creer que hoy, título en mano, dicha pregunta termina de ser contestada. Sin embargo, considerar a nuestro título como un fin es un error, ya que el haber alcanzado el privilegio de contar con un título profesional siempre es un medio, nunca un fin; un medio que les permitirá definir y decidir el lugar y el rol que asumirán en este mundo. Por ello la pregunta sobre ¿qué serás cuando seas grande?, hoy queda chica, dado que, ya egresados, resulta imperioso responder en el interior de la conciencia de cada uno y en el ejercicio diario de cada una de las profesiones que han elegido, preguntas sobre el sentido de sus elecciones. Esto es: ¿qué vas a hacer con tu título?; ¿para qué lo obtuviste?; ¿para qué lo usarás?; ¿al servicio de quién lo pondrás?; ¿cuáles serán los valores que te guiarán en el ejercicio de la profesión?

Pues bien, en las respuestas que cada uno dé a estos interrogantes radica el sentido profundo de la pregunta de la infancia. Espero que estas respuestas no sean auto-referenciales y autocomplacientes, que no apunten sólo a satisfacer necesidades y aspiraciones de desarrollo y de éxito personal, sino a atender y cargar con las necesidades de un mundo que cada vez más necesita de personas con mucha capacidad, pero también con mucho sentido de servicio, de respeto y de preocupación por el otro. La profesión es una oportunidad para servir. Y también para seguir aprendiendo, en un camino que nunca termina, mientras no termine la curiosidad y la inquietud que los guió a elegir su profesión.

Sean capaces de mirar la realidad que les rodea. Atrévanse a mirarla a los ojos, con agudeza, escudriñando causas y consecuencias. Sólo siendo agudos en la mirada podrán ser reales agentes de cambio. Desarrollen y cuiden la sensibilidad por el otro, por las necesidades humanas. Sean honestos con ustedes mismos y con los demás. Atrévanse a explorar fronteras. Anímense a recorrer caminos no transitados. Vayan donde nadie ha ido, donde los horizontes son inciertos, donde abundan las preguntas más que las respuestas cómodas y ya sabidas. No se detengan, sean protagonistas, sigan formándose y estudiando, compartan generosamente con la comunidad todos los recursos y herramientas que han obtenido en esta institución. Sean agentes de cambio en el entorno directo donde se desempeñen. Y regresen siempre a la Universidad, que tiene las puertas abiertas. Mis más sinceras felicitaciones por el logro obtenido, a ustedes, sus familias y seres queridos.

 

 

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